Encuestados, tenéis respuesta!

Tras la extraordinaria acogida en cuanto a número de votaciones que tuvo la encuesta que introduje hace ya unos días en la entrada titulada “Analogías: pisos y trabajos”, donde han votado la cantidad nada desdeñable de 10 personas, y eso que no había premio por votar ni nada parecido, me he decidido a comentar un poco los resultados de la misma, para la gente que ni siquiera sabía que había una encuesta, para los que no se molestaron en votar, y para los que votaron y quieren saber si su respuesta ha sido mayoritaria o son simplemente unos bichos raros. Os refresco la memoria con la pregunta que se hacía en la encuesta, y a la que había tres posibles respuestas. La pregunta era: Como están las cosas a día de hoy, ¿qué crees que es mejor?, y las respuestas eran: a) Comprar un piso; b) Alquilar un piso; c) Esperar a heredar la casa de mis padres. Pues bien, las respuestas que habéis enviado son las que paso a detallar a continuación.

Con la opción “a”, Comprar un piso, se han sentido identificados el cincuenta por ciento de los votantes, es decir, cinco personas. Opción mayoritaria. Esto quiere decir que la cosa está mal, pero no tanto, porque la mitad de la gente que votó en la encuesta está dispuesta a hipotecarse hasta las cejas para obtener su vivienda en propiedad. Puede influir que los precios de la vivienda llevan en caída libre desde hace algo más de dos años, más que nada porque es bastante complicado colocar el excedente de pisos que se construyó en su momento a la gente cuando están con sus trabajos pendientes de un hilo en gran parte de los casos, y en la otra parte directamente en el paro. Hace poco un albañil me comentaba que se construyeron en cinco años las viviendas necesarias para los próximos quince. Igual exageró un poco, o igual no. En su momento reconoce que ganaron el dinero a espuertas, y ahora está en paro buscando por todos los pueblos de su alrededor sin encontrar trabajo.

La opción “b”, alquilar un piso, ha sido votada por una única persona, y no he sido yo. Esta estadística no me reconforta mucho ahora que voy a alquilar, la verdad. Pero bueno, supongo que sigue habiendo mucha gente que piensa que invertir dinero en un piso que no va a ser de tu propiedad es como quemarlo en una pira directamente. Cada uno sabrá su situación, pero que sepáis que el alquiler tiene muchas ventajas…(espero, ya os contaré).

Por último, a la opción “c” se acogieron cuatro personas. Así que el cuarenta por ciento de las personas que han contribuido con su voto a este muestreo de la sociedad española en cuanto a sus intenciones de emancipación, y cómo llevarlas a cabo, espera acabar con sus padres (literalmente) hasta quedarse con el piso. A favor, es gratis. En contra, las normas no las pones tú. Yo solo digo que mi abuela tiene 97 años y está fresca como una lechuga, así que os aconsejo replantear ese asunto.

Muchas gracias a todos los que habéis participado, y para los que no habéis participado os animo a votar en la próxima encuesta, donde la pregunta la vais a hacer vosotros mismos. ¿Que cómo?, pues dejando la pregunta que os gustaría que apareciera en la próxima encuesta del blog en los comentarios (sí, hay comentarios, y podéis escribir, tranquilos, que no os perseguirá luego la Interpol, o al menos no a todos). Así que venga, que estamos esperando esa pregunta que siempre quisiste hacer y nunca te atreviste a preguntar (sobre pisos y cosas así, vamos a centrar el tema que nos conocemos…).

Publicado en General, Habitaciones | Etiquetado , , , , , , , | 3 comentarios

Ideal para parejas…, o una persona

Contradictio in terminis desde el título. Si es ideal para uno difícilmente lo será para dos. Lo que realmente quiere decir el anunciante es que a él/ella la palabra coqueto le resulta un poco cursi, y que prefiere el uso de eufemismos más elaboradas. O hace un uso alterno de ambas expresiones. Lo último que diría para anunciarse es que es pequeño. No han estudiado marketing, pero aquí el más tonto hace relojes.

Cuando dice ideal para parejas se refiere a parejas que se quieran mucho. No vale gente al borde del divorcio, o amigos que no quieran una relación. Y si no te quieres, te acabarás queriendo (u odiando). Porque en los menos de treinta metros cuadrados que tiene de espacio el piso, probablemente mal distribuido, donde hay una única estancia, relacionarse es inevitable. A los nueve meses de estar en el piso, muchas de las nuevas parejitas que ocupan esos lugares empiezan a buscar otros más grandes porque esperan descendencia. Algunos de ellos se concebían sin que la pareja ni siquiera hubiera tenido relaciones. Esto nos hace imaginar las estrecheces del piso. Si uno está en la cocina el otro tiene que estar en el salón. Además, el salón es multiusos. En muchos de los pisos, el sofá también hace las funciones de cama. Si la cocina es americana, la única habitación separada del resto es el baño. He llegado a imaginar

Estrecheces embarazosas

que encontraría alguno de los pisos con el baño unido al salón-dormitorio con cocina americana, todo en una estancia diáfana. El problema mayor surgiría durante las cenas con amigos o cualquier visita. Mientras cocinas estás en el salón con la gente, hablando con el que está en el baño, y cuando te quieres acostar solo tienes que levantar a la gente del sofá y echarte.

Algunas de las casas tienen techos altos, de los de cuatro metros. La solución más habitual en esos pisos es comprar un sofá que, justo encima, tiene como un techo. Es la cama. Es una especie de litera, pero de matrimonio y con un sofá debajo. Así que estás viendo la tele con tu contraria en el salón-cocina-baño y si en un momento dado estas cansado y te quieres acostar, solo tienes que levantarte, subir la escalera que está al lado del brazo del sofá y echarte justo encima del mismo, para llegar a tu cama. Y de paso, puedes seguir viendo el programa de la tele que estabas viendo cuando estabas abajo.

Así que los pisos en los que el anuncio diga ideal parejas están pensados en parejas jóvenes. Un año allí equivale a cinco en un piso normal, por lo que si pasas esa prueba, puedes casarte.

Publicado en General, Habitaciones | Etiquetado , , , , , , , , | 1 Comentario

Coqueto

“Ajá, si, exactamente, la comunidad va incluida en el precio, si, exacto, además que le hemos cambiado el sofá hace muy poco, porque el otro estaba ya muy gastado, se le veía el uso, y eso que le habíamos tenido siempre con funda, ya sabes hijo, pero de sentarse pues los cojines se quedan hechos candela y se te clavan las maderas. Total, que decidimos tirarlo y encargar este, que está casi nuevo, casi lo estrenáis vosotros. Además, aquí hay mucha luz, porque es una avenida ancha, y las ventanas del balconcito del salón son bastante grandes. Pero no hay mucho jaleo, no os preocupéis, es una calle muy tranquila. Y los vecinos son buenísimos, si tenéis algún problema aquí mismo vive una chiquita que se lleva super bien con nosotros. Pero el piso es que hay que verlo, porque en las fotos no se ven de verdad las posibilidades que tiene. El piso, que lo sepas, es super COQUETO.”

Segundos después acaba la conversación telefónica con una mujer a la que he llamado para concertar una entrevista con el objetivo de que nos enseñe el piso. Pero una de las últimas palabras que ha dicho retumba en mis oidos. Coqueto. No tengo claro el significado de la palabra, así que recurro a mi libro de cabecera, que a día de hoy no es ni un libro, sino la web de referencia a la hora de buscar un significado, al menos para mi: la web de la RAE (seguramente se siga imprimiendo, pero no puedo asegurarlo, pasa como con las enciclopedias, que seguro que alguna se vende aún, pero entre google y wikipedia

Mire que pisito tan "coqueto"...

han acabado con ellas…). Y la definición que encuentro en tercera posición, que es la referida a una cosa, es “pulcra, cuidada, graciosa”. ¿Se referirá con pulcra a que está muy limpia, impecable, sin mácula?. ¿Se referirá con  cuidada a que han tratado los muebles con delicadeza, dando un uso correcto a las cosas y espacios de la casa?. ¿Se referirá con graciosa a…, a qué se referirá con eso?. Ya en la acepción de graciosa me pierdo más. Me quedo con la incógnita, dándole vueltas, esperando a ver el piso.

Al día siguiente vamos al piso, y yo sigo dándole vueltas en la cabeza a la palabra “coqueto”. Ya no sé que esperar. Y descubro lo que la palabra coqueto significa para la señora dueña de la casa. Para ella coqueto es pequeño. Lo descubres al llegar y ver todo lo que te ha explicado telefónicamente, pero en un espacio bastante reducido y sobrecargado de objetos. Tenía que haberlo imaginado. Estoy planteandome seriamente el hacer un pequeño diccionario para el tema de los alquileres de los pisos. O una pequeña enciclopedia, y venderla en papel. Con un poco de suerte me convertiré en la competencia directa de internet.

Publicado en General, Habitaciones | Etiquetado , , , , , , , , | 4 comentarios

Completamente amueblado

En ocasiones estás inmerso en tus búsquedas de piso, concentrado navegando en alguno de los portales dedicados al alquiler que pueblan la red, y ves uno que está en una zona que te gusta y muy barato. Entras, esperando encontrar algo raro dentro, porque eres experto en pisos tongo. Ya no te fías ni un pelo de nada. Y encuentras que la casa está genial, en un sitio que te gusta, con el precio justo que te puedes permitir. Y vacía. Completamente vacía. El piso está sin amueblar, te lo dan, si acaso, con el mobiliario de la cocina, electrodomésticos básicos como nevera y fogones. Y encuentras la habitación sin una mísera mesita de noche, y mucho menos la cama. Y el salón igual, sin un solo sofá o mueble para poner algo.

Con la casa a cuestas

Supongo que esos pisos están hechos para profesionales de los alquileres de piso, gente que puede llevar todos sus muebles a cuestas de un lado a otro como si de un caracol se tratara. Si vas a alquilar el piso durante los cinco años que se puede ir prorrogando el contrato en principio, pues sí que te puede compensar comprarte esos muebles, y en el caso de que luego tengas que mudarte, pues te los llevas a tu nuevo hogar, y punto. Pero en el caso de los novatos en los alquileres, como el mío, lo de tener que hacer una inversión en amueblar un piso que no es tuyo es mucho más dolorosa que si lo tuvieras en propiedad. Yo en un momento me lo llegué a plantear, por el hecho de tener tus cosas y luego poder llevártelas a una casa comprada posteriormente. Comprar una cama barata, unas mesas de esas cuadradas de cinco euros y un sofá baratillo en Ikea, y listo. Pero acabé desechando la idea.

El problema de algunos pisos en los que sí pone en el anuncio que están completamente amueblados es que no mienten, están amueblados, pero con todos los muebles viejos de los que pensaban deshacerse los dueños, porque se mudan a una nueva casa y quieren alquilar la que tenían metiendo cualquier cosa. Así que te dejan unas sillas despegadas, un mueble de pared carcomido del año de la guerra, y una cama con un colchón tan amarillo y con tantas manchas que no sabes si ha servido de mesa de café los últimos treinta años, pero no solo en la casa, sino también en el Café de Oriente.

En ocasiones también dan la opción de dejar los muebles, o retirarlos si no los quieres, o al revés, que no estén pero te dan la opción de ponerlos. El caso es que el mobiliario de la casa es importante, porque crea ambiente, y si es el primer piso en el que vas a estar alquilado quieres que las cosas estén mínimamente nuevas, o a ser posible no muy viejas. Y en el peor de los casos, siempre te esperan tras el cartel en el que dice “bienvenido a la república independiente de tu casa”.

Por cierto, podéis seguir votando a la encuesta que aparecía en la entrada anterior, Analogías: pisos y trabajos. En unos días publicaré los resultados con una pequeña entrada. Gracias a todos los que habéis participado y al resto animaos y votad.

Publicado en General, Habitaciones | Etiquetado , , , , , , , | 2 comentarios

Analogías: Pisos y Trabajos

¿Buscan trabajo..., o piso?

Hace unos meses estaba buscando trabajo. La búsqueda de trabajo tienes que planteártela como un trabajo en sí mismo. Te levantas temprano por la mañana, como si fueras realmente a trabajar, desayunas y enciendes el ordenador esperando encontrar las ofertas que más se adapten a ti, o a las que tú más te puedas adaptar. Miras tu correo, porque estás suscrito a unos cuantos boletines de las páginas que te remiten esos empleos ya filtrados. Seleccionas para los que puedes tener oportunidad y envías tu currículum, esperando que en unos días te llamen, o te contesten de alguna manera. Estás pendiente del móvil, hablas con todos tus contactos, recurres a todo el mundo. Todos tus familiares y amigos saben que buscas trabajo, por si ellos se enteran de algo. Y cuando llegan las entrevistas te pones tu traje, y vas impecable, para causar una buena impresión, y con una bolsa de nervios en los bolsillos. La recompensa a toda esta labor, tarde o temprano, es un empleo.

Pues algo similar ocurre con la búsqueda de piso. Te levantas por la mañana, y en ese trabajo que has encontrado, sacas un ratillo libre para mirar las páginas de búsqueda de piso. Al cabo de unos días, tienes la sensación de haber visto los mismos pisos una y otra vez. Conoces las fotos, las calles y hasta la decoración. Escribes a uno y a otro, haciendo preguntas y concertando citas para ir a verlos físicamente. Los que más te gustan suelen estar ya alquilados. También le dices a todas las personas que conoces que buscas piso, pensando que tendrán un familiar o un conocido que sabe de un piso que está en un estado aceptable y por un precio asequible. Y vas a ver el piso, intentando causar una buena impresión al propietario, para que no tenga dudas de que vas a pagar todas tus cuotas y que vas a cuidarlo como él lo haría. Le dices que no te gustan mucho las fiestas, y que esté tranquilo, que no le tendrán que llamar la atención por el ruido. Y por fin, firmas el ansiado contrato, solo que en el trabajo es para entregar tu tiempo a cambio de recibir dinero. Aquí entregarás dinero con intención de recuperar tu tiempo, ya sea en descanso, aficiones, familia o amigos.

Tanto el trabajo como la vivienda son derechos fundamentales, que están recogidos en la Constitución Española, aunque que estén enunciados no quiere decir que en la realidad se haga una defensa férrea de esos derechos, y menos en los tiempos que corren. Así que tienes que acogerte al refrán, que ahora ha aprovechado Ikea para uno de sus anuncios, que dice que no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Y yo no necesito mucho.

Publicado en General, Habitaciones | Etiquetado , , , , , , | 2 comentarios

Pisos tongo

Llevas ya un tiempo mirando pisos interiores, a reformar y abuhardillados. Empiezas a pensar en vivir como en “Friends”, hasta los 40 en un piso compartido con tus amigos. O cambiar la zona de búsqueda, y mirar en sitios un pelín más retirados del centro, quizás en algún pueblo de Guadalajara, Ávila o Toledo. Pero un día, entras en la web y ves una foto de un piso con pinta de ser demasiado moderno para estar en el rango de dinero que has introducido. Y pinchas, a ver que te cuentan.

Piso de 60 m2, bien, parece que vamos a poder entrar sin tener que poner carteles de preferencia de paso en el pasillo. Completamente reformado, vaya, parece que las paredes están pintadas, incluso de colores que la hacen parecer más moderna, y los muebles son rollo Ikea. Y en la cocina los muebles son como metálicos y brillantes. Exterior, por una vez de verdad, con sus ventanas desde el suelo hasta el techo, y una luz que desintegraría al mismo Drácula con las persianas cerradas. En una buena zona, cerca de transportes públicos, colegios, mercados. Vale, no necesito que haya colegios cerca, pero ya que lo pone, hasta lo veo positivo, y los transportes públicos y el mercado sí que interesan. ¡Este es mi piso!, piensas, sin querer mirar ni el precio, no vaya a ser que te lleves una desilusión. Pero tienes que mirarlo, levantas la vista, y lo ves. Lo miras por segunda vez. Tiene que estar equivocado. Algo está mal. 450 euros. Con piscina comunitaria y ascensor.

Rápidamente envías una consulta al propietario, para ponerte en contacto con él, que no tarda mucho en contestarte. Y en la respuesta te dice lo siguiente. Resulta que el dueño del piso ha encontrado el trabajo de su vida, y tiene que trasladarse durante cinco años fuera de España, normalmente a algún sitio de Inglaterra, o incluso a Grecia, he llegado a leer en otros. Te deja el piso con los muebles super cool, o si lo prefieres, los retira a un almacén donde puede dejarlos hasta su vuelta, sin ningún tipo de coste para ti. Solo hay un problemilla. Y es que el tipo no está ya viviendo aquí, sino que ya se ha trasladado, y no puede enseñarte el piso. Además, habría que ponerse de acuerdo con él para la entrega de las llaves, que se enviarían sin especificar de qué forma.

Si buscas en internet información sobre este tipo de anuncios, te avisan de que son un completo fraude. El tipo te pide que hagas un ingreso por anticipado, antes de mandarte las llaves. Evidentemente, una vez que has hecho el ingreso jamás recibirás las llaves. Y poco puedes hacer, porque el piso que anunciaba, lógicamente, no es suyo.

Al ladrón, al ladrón..., de alquileres!!!

Así que no os fiéis de estos pisos tongo, que nadie da duros a cuatro pesetas.

Publicado en General, Habitaciones | Etiquetado , , , , , , , | 3 comentarios

Sobre la Renta Básica de Emancipación y otras ministreces

Conversaciones entre Ministras

Si habéis buscado piso en Madrid, habréis notado que los alquileres no son precisamente baratos. Según nos alejamos del área metropolitana puede que los precios vayan bajando, pero si no quieres irte demasiado lejos del centro, tienes que preparar la cartera. Estos precios han provocado que la emancipación de los jóvenes se haya ido retrasando, no solo a la hora de alquilar, sino también en la compra. Las opciones para una persona que se encuadra dentro de la categoría de los mileuristas son compartir piso o irse con su pareja, si es que la tiene, y ambos trabajan. Está claro que una persona que ronda los mil euros de salario no puede pagar seiscientos de alquiler más gatos aparte, además del abono transporte y la comida.

Un día de no hace mucho tiempo, a alguien en el gobierno se le iluminó la bombilla dentro del relativamente joven ministerio de vivienda, y pensó que quizás fuera una buena idea el dar ayudas al alquiler para los jóvenes por debajo de un cierto límite salarial. Y así comenzó a hacerse cuando entró en vigor a partir del 1 de enero de 2008 la Renta Básica de Emancipación.

Las ayudas se concederían a personas entre 22 y 30 años, y el límite salarial se marcó en los 22.000 euros brutos anuales. Además tenías que acreditar que habías estado trabajando los anteriores seis meses, o que ibas a estar haciéndolo durante los siguientes seis desde la firma del contrato. Tampoco podía ser propietario de otra vivienda.  Las ayudas consistían en el pago de 210 euros al mes, además de la gratuidad del aval o hasta 600 euros para la fianza en nuevos contratos. Hasta aquí todo bien.

Pero esta semana nos informan de la remisión por parte del Ministerio de Vivienda de 8.000 cartas a personas que disfrutaron de estas ayudas a la emancipación, con el fin de informarles de que han superado el límite del salario máximo para la concesión de las ayudas, y que han de devolverlas. Así que la gente se queda a cuadros. Y las Comunidades Autónomas, que tienen que gestionar las devoluciones y revisar los expedientes uno por uno, se ponen de uñas. Lo peor no es que la gente tenga que devolver las ayudas ya recibidas, muchos de ellos con unos intereses del 5%, por no haber informado de que iban a superar ese umbral. Lo malo es que en muchas ocasiones han superado ese umbral por indemnizaciones recibidas tras su despido de la correspondiente empresa. Así que te ves sin trabajo, y teniendo que devolver el dinero de las ayudas al alquiler. Yo entiendo que si quieres ser un listo, y que te den las ayudas sin cumplir las condiciones, te retiren esa ayuda. Pero hay casos en los que deberían estudiarse los correspondientes expedientes, y no solo desde el punto de vista funcionarial y administrativo, sino desde un punto de vista social real. Aparecieron en los medios jóvenes que se pasaban en unos cuantos euros, por haber recibido una gratificación inesperada de la empresa, o por unas horas extras con las que no contaban.

A mí esta medida únicamente me ha servido para conocer el nombre de la actual Ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, que no había hecho mucho ruido desde su nombramiento.

Esperemos que las Comunidades Autónomas revisen los expedientes de una manera laxa, como han dicho que van a hacer, para no perjudicar a esos miles de jóvenes que intentan encontrar una vivienda digna lejos del ala paterna.

Publicado en General, Habitaciones, Sin categoría | Etiquetado , , , , , | 1 Comentario